Un giro inexperado
El pasado fin de semana mi amigo Nacho criticó mi blog. No le gustó que parecieran comentarios íntimos y personales sobre mi situación personal. Él cree que un blog está para contar otras cosas y no precisamente cosas sobre mi intimidad. Puede que tenga razón. Y para enmendar mi error voy a dejar de contar cosas sobre mi. Hoy voy a contar las intimididades de otros.
Nacho: aparentemente es un chico normal, un poco díscolo tal vez. Vamos, que lo que quiero decir es que es un borracho que se pasa todas las noches viendo el canal 47 y ensuciando los calcetines porque no es capaz de ir al baño a por papel.
Dani: cree que un día será un gran empresario. Pero dificilmente llegará a nada si se sigue gastando todo el dinero que cobra en las máquinas, loterias y demás juegos de azar.
Alberto: cree que sabe de todo y por eso no deja de habalr de lo que le va y de lo que no. Tanto habla y habla que un día gastó toda su saliba, se deshidrató y le dió una lipotimia.
Pedro: este tio es un gigoló. Muy buena gente sí pero yo no le daría la mano a alguien que va 6 veces al baño sin contar cuando va a hacer sus necesidades. Pedro, es una enfermedad por mucho gusto que te dé.
Pedrito: es gay, y como no lo admite vive atormentado comiéndose la cabeza con otras cosas menores. ¡Abre los ojos en la empresa todos lo sabemos... !
María: dice que tiene dos gatos y que tiene novio. Yo vivo en el mismo barrio y la verdad es que no hay rastro del novio. Es más toda su casa está llena de gatos y posters del gato de whiskas. Se le ha visto buscando en la basura... no, no era para los gatos, que ella también tiene hambre
Xurxo, Alex y Pepi: tienen un sueño, abrir una tienda fashion en Londres. Mirad, todos sabemos que sois muy retros y tal pero vuestros padres están cansados de que les quiteis la ropa. Todo el mundo sabe que alguna vez os han intentado dar dinero en la puerta del DIA.
Joan y Eric: estos son los capullos que me hacen los fakes. Joan es un gótico que se mete de todo y roba a Dani (su jefe) para mantener su estado mental. Eric, por su parte, es quien le compra la droga, se queda con una parte y la adultera para que note que pesa menos. También roba a Dani, pero esta vez pastelitos de chocolate. Dani ni se entera ya porque de tanto azúcar se ha quedado ciego.
Podría seguir pero no lo voy a hacer. Yo creo que ya hay suficiente número de personas que me quieren dar de hostias. Tampoco pretendo un linchamiento. Eso sí, si sobrevivo, os juro que contaré la verdad y no esta sarta de tonterias. Si algún día covierto este sueño en realidad echarle la culpa a Nacho que vive en la calle....


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