
Desde hace un par de días estoy yendo a rehabilitación. Tengo contracturas por todos los lados. Y es que una hernia de disco no perdona. Pero lejos de convertir este blog en una competida riña para saber quien está más jodido de todos nosotros sí quiero dejar por escrito un par de reflexiones.
El tratamiento consiste en darme calor con un flexo gigante, corrientes eléctricas y masajes. Veamos.
Lo del
flexo, bien, sin problemas, salvo cuando te ponen un trozo de papel enorme en la camilla. El primer día me pusieron una sábana, pero el segundo día me pusieron un trozo grande de papel a la altura de la cabeza. Las consecuencias ya os podéis imaginar. A los 5 minutos yo estaba frito encima de la camilla con mi cabeza encima del papel entrando en alguna fase alpha de sueño. A los 10 minutos, un ruido, mi cabeza se levanta bruscamente, sobresaltado, y... sí, algo me tapaba la cara. Me quité el papel como si fuera una magdalena y me quedé con toda la cara marcada de puntitos. Menos mal que el papel no era de Scotex si no tendría serigrafiado un perrito en la frente.
En cuanto a las
corrientes eléctricas. Poco que decir. Salvo que tengo miedo de que se me vaya la mano y me convierta en un X-Men. Porque hasta ahora había soñado con ser un Z-Men pero un X-Men acarrera responsabilidad. ¿Cual es la diferencia entre uno y otro? El X-Men tiene habilidades que sirven para algo pero el Z-Men no. Por ejemplo "El hombre estiercol". El "Hombre estiercol" no debe tener vida social, y tiene muchas posibilidades de llegar a la política por la gran cantidad de mierda que irradia. Nada bueno.
Los masajes. Cuando la fisioterapeuta me estaba destrozando un músculo pensé: ¿Y si le digo que me duele más arriba que me da más gustito? Ojo! que no le pedí que me rascase la espalda, sólo que me diese un poco más arriba. Me dijo que no, que yo lo que tenía mal eran las lumbares y que ella no daba ese tipo de masajes. Mi gozo en un pozo. Asi que del tailandés ni hablamos. Y es que la vida nos limita a tantas cosas... Supongo que serán unas normas no escritas para todas las disciplinas médicas. Porque si todos hicieran más de lo que deben, los urólogos deberían cobrar más.